Las chicas y yo, estábamos en la amplia cocina preparando la comida y conociéndonos mejor.
-¿Y no eres española? -Dijo la morena de ojos verdes, Ángeles.
Negué con la cabeza y les explique que mi abuela si era española, pero que se había casado con un inglés, de ahí mis rasgos ingleses, y los españoles.
Nos repartimos el trabajo de poner la mesa, una los platos, otra la comida, y así.
Narra Ana:
La comida había estado bien, muy rica por así decirlo.
La tarde pasaba, y aún no habíamos echo ningún plan, no teníamos plan hasta que a la de ojos azules se le ocurrió una idea, una buena idea.
(...)
-Nos vemos a las siete y media en nuestra casa -Dijo Carla saliendo por la puerta con Ángeles, Marina, Sara y conmigo.
Con los armarios abiertos de par en par, y miles de vestidos de veinte mil modelos y colores por fuera, teníamos que elegir tres, los que más nos gustasen.
El tiempo pasaba y estábamos casi listas, sólo faltaba una cosa, peinarnos.
Decidimos dejarnos el pelo suelto, y que Ángeles nos pasase la plancha por encima dejándolo más liso de lo normal.
Narra Sara:
El timbre sonó, tire mi plancha de mala manera sobre la cama, pero fue un intento fallido y callo en el suelo haciendo que todas las chicas se asustasen.
Con mis zapatos altos de casi diez centímetros, salí corriendo por las escaleras, pero nada, otro intento fallido que hizo que cállese.
"Au" Me queje, recogí el zapato derecho que me había caído y cojeando fui a abrir.
-Que guapa, ¿las demás están así? -Dijo Harry sonriendo pícaro
-Já, que majo -Dije irónicamente poniéndome el zapato.
-Eh eh, Harry, que Sara es mía -Dijo poniendo sus manos en mis hombros.
-Muy bien, ahora mi novio, ni me saluda, me va todo genial -Añadir poniendo un puchero.
Sus labios se acercaron a los míos, pero le retiré la cara para que besara mi mejilla, y reí.
-Eres mala, anda dame un beso -Dijo abrazándome por detrás.
Le cogí con los dos brazos, y pide mis labios sobre los suyos, su boca se fue abriendo pidiéndome que introducirse mi lengua diré su boca para jugar con ella.
Narra Ana:
Había una cola inmensa para poder entrar en aquella discoteca. El tiempo fue pasado, hasta acabar enfrente de dos hombres vestidos de negro, nos miraron de arriba abajo, y abrieron la puerta metálica negra que tenía dibujada letras anaranjadas.
Al entrar, una oleada de aire caliente con una mezcla de olor a alcohol y a sudor, nos invadió. Nos adentrábamos en ella, y la música cada vez de podía sentir más fuerte, más y más.
Zayn y yo nos encontrábamos en la barra, mirándonos de reojo, y dedicándolos sonrisas tontas.
-¿Quieres tomar algo? -Dijo con el camarero en frente.
-Mmm, pide por mi -Dije dudando.
Tiempo más tarde el hombre nos acerco una copa con un cóctel color anaranjado y otro incoloro.
Bebí del anaranjado, era el que Zayn me había pedido. Pude sentir el ardor del alcohol en mi garganta, y fue recorriendo mis venas.
Mire a Zayn, y lo bese. No tenía motivo para hacerlo pero lo hice.
El alcohol me afectaba, quizás por el hecho que nunca había bebido.
Las manos del moreno se posaron en mi espalda y se las hice bajar hasta mis nalgas. Los labios de Zayn fueron a parar en mi cuello, le pedía por favor que parase, pero no hacia caso. "Para por favor." Dije casi gimiendo, este, sonrió, tomo mi mano y nos adentramos en la multitud.
Narra Ángeles:
La multitud se movía al ritmo de la música, el bailar se convertía en un movimiento monótono que no terminaba.
Alguien tomo una de mis manos, y me saco de aquella multitud llevándome a un pequeño grupo, donde estaban todos.
-Juguemos a verdad o desafío -Dijo una voz grave
-Sí ¿Todos os apuntáis verdad? -Dijo Sara mirándonos.
-Sí -Dijimos todos a unísono.
Después de varias jugadas me toco a mi, no sabía que decir, tenía miedo. '¿Verdad?' Dije dudando, Harry de río, y dijo que lo sabía, cambie mi respuesta rápidamente eligiendo desafío.
-Bebe un trago de Vodka -Dijo una voz que no conocía, alguien se había unido al juego, mire la botella de vodka con miedo, nunca había bebido, y tenía miedo de hacerlo y de perder el control
-Amor si no quieres no bebas -Decía Niall poniendo su mano en mi rodilla.
Cogí la botella, la mire con asco y la olí, era asqueroso, mis fosas nasales ardieron. No se que odiaba mas, si el olor, o que miles de personas habían dejado sus babas ahí. Olvide aquel olor y deje caer aquel líquido por mi boca, la garganta me ardía, y ese ardor recorrió mi sangre. Volví a repetir la acción bebiendo ahora un trago más grande.
Mis mejillas fueron cogiendo un color rosado por el alcohol, ya no sabía que hacia, ni que decía, no sabía nada.
Me levanté de allí, en dirección a la pista de baile junto a la multitud que aún seguía saltando y bailando, restregando se unos a otros.
Hasta qué...
Siguieeeeente*-*♥♡
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